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Torre de la Musica de Berklee

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Situada dentro del PAI de Quatre Carreres, en las cercanías de la Ciudad de las Artes, la Torre de la Música se erigirá como un centro de formación musical de primer nivel mundial. De hecho, será la primera sede de la prestigiosa Berklee College of Music de Boston ubicada fuera de la ciudad estadounidense.

El solar que ocupará la escuela es un terreno plano, lo que hizo pensar al estudio que podrían plantear un esquema “miesiano de ocupación del plano de campo”. Esta primera idea fue abandonada por los arquitectos al darse cuenta de que “la cualidad más importante del lugar es su situación de frontera entre la trama urbana y la huerta valenciana”. De ahí su apuesta por crear “un campus vertical”.

La base es un gran plaza pública de acceso natural a la torre, que incorpora a su volumen todas las funciones no académicas del campus: aparcamiento, espacios comerciales, un teatro y los dormitorios de los estudiantes. Sobre este plinto se dispondrá una fina lámina de unos cuatro centímetros de agua que se podrá vaciar para celebrar festivales y otros actos culturales que podrán albergar “hasta unas 15.000 personas al aire libre”.

Este gran basamento tiene el nivel suficiente para disfrutar de la trama urbana que la rodea y funciona como soporte donde se asienta la Torre de la Música.

Sin embargo, “se ha invertido su cualidad material, otorgando a este bloque compositivo menor peso que la columna que soporta. La base de la columna es en este caso la parte frágil de la composición”.

La estructura

 El rascacielos tendrá plazas abiertas en medio de la estructura. La primera idea desencadenante del diseño de la torre ha sido el espacio entre edificios, que aglutina la unidad de un campus. Para García-Abril el espacio como nexo esencial de relación entre los estudiantes era “tan importante, o quizá mas, que el definido volumétricamente”. 

La torre está compuesta de bloques de cuatro plantas apilados verticalmente en una rotación gradual, formando una doble hélice ascendente de espacios que se convertirán en plazas urbanas al aire libre, una para cada cuatro niveles. Cada plaza ofrecerá a los alumnos un espacio en el que encontrarse, relacionarse y crear música,

Se utilizarán sistemas de construcción prefabricada y el vidrio será el material protagonista para su revestimiento.

Masas y pesos invertidos

Antón García-Abril cita a la “lógica constructiva y a las inercias estructurales y térmicas” de las construcciones en altura medievales y del Renacimiento para tomar la decisión de invertir en la Torre de la Música “las masas y pesos que convencionalmente han estructurado las torres el último siglo”.

De esta manera, el rascacielos concentra su masa en el perímetro “vaciando su interior para ocuparlo con un espacio protegido térmica y lumínicamente que, sin perder la experiencia visual de la altura, se envuelve en un poderoso muro exterior que es su estructura portante, su enorme aislamiento termo-acústico, y el que dota a la Torre de la Música de su compacta presencia que se posa sobre el frágil plinto. Este muro de carga se abre con monumentales miradores en esquina que son las ventanas de cada plaza, antesalas del acceso a los bloques funcionales del Campus“.

Reto constructivo

El reto constructivo de llevar las estructuras en el perímetro permitió a Ensamble Studio “investigar en la construcción  eficaz del muro de carga, y poder abrir huecos en doble voladizo que tienen una luz global de más de 30 metros y una altura de 7 niveles. Finalmente se diseñó un muro basado en el apilamiento de grandes vigas pretensadas de hormigón que se cosen entre ellas para poder absorber las solicitaciones que la flexión de la fábrica exige tanto durante los equilibrios parciales del montaje, como en su carga definitiva. Tensores de acero inoxidable cosen las alas de los perfiles de doble T creando un mapa de esfuerzos dibujados en la fachada, que vibrarán a la luz expresando así su enorme tensión frente al hormigón apilado en órdenes monumentales que ocupan un nivel completo”.

En el interior de la torre se dispone un sistema de pórticos que hacen de contrafuertes del muro

y que, “atravesados por una viga trabajando en este caso a flexión pura, traccionan los forjados de cada bloque funcional”.

Este sistema de pórticos se construye gracias a que en el interior de este muro de carga “los mismos elementos constructivos, las mismos perfiles de hormigón se arman de modo opuesto para que respondan a otras solicitaciones”.

Apuesta bioclimática

Por otra parte, la Torre de la Música aprovecha los recursos naturales del sol, la vegetación, la lluvia y los vientos para minimizar el impacto medioambiental y el consumo energético del edificio. Contará en su azotea un solarium. Será un edificio “bioclimático”, según García-Abril, siguiendo la tradición mediterránea.

Ficha del Proyecto

Título:

Torre de la Musica de Berklee

Arquitecto:

Ensamble Studio

Año del Proyecto:

2007

Área del Proyecto:

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